por irene » Mar Mar 16, 2010 12:53 am
Hace tiempo teníamos en la familia a un gran perro que nos dejó una huella tremenda, Socio. Cuando nos dejó y lo pasamos fatal, pero recordabamos los buenos momentos que pasamos con él y sabíamos que merecía la pena tener otro perro.
Pasaron cuatro años y en casa no entró nigún perro y mis padres tampoco querían que entrara.
Pero un día mi hermano me dijo que había posibilidad de que nos dieran uno y nos pusimos manos a la obra.
Cuando llegó el día de la "entrega" lo planeamos todo: la familia al completo en casa, mis amigos, los novios... y una cajita de vino.
Mi padre se acercó a la caja pensando que eran botellas de vino (le encantan) pero cuál fue su sorpresa!! no había vino sino un perrito negro con un lacito verde. Nos quedamos todos a la espera de lo que dirían, creíamos que lo aceptarían pero no fue así, hubo peleas e incluso nos dijeron que lo devolvieramos o lo llevarían a la perrera.
Pero sólo falto decirles que los dueños anteriores no lo querían y que lo iban a matar. Eso y el ponerle el nombre de Simpa que siginficaba sin padres, (de toda la vida a esto se le llama Chantaje emocional)
todo era mentira, no lo iban a matar, pero mis padres después de consultarlo con la almohada (nunca mejor dicho), cuando se levantaron al día siguiente nos dijeron que nos lo ibamos a quedar.
Ahora Simpa es el niño mimado de la familia, pero él también nos mima y cuida: nos hace masajitos en los pies dándonos pequeños bocaitos, cuando estamos tristes lo nota y no nos deja en paz, llora cuando lloran mis sobrinos de meses para avisarnos... y sobre todo y más importante nos da muchísimo cariño!!!!.
Espero que os guste la historia de mi perro, y os de fuerzas para conseguir lo que deseéis de verdad.