por julge » Vie Feb 12, 2010 3:41 pm
El día antes ya me hablaron de ella, no me dieron muchos detalles, pero fueron suficientes para alimentar mis ganas de conocerla. Estuve toda la noche pensando en ella, en como seria, cuál seria su reacción al verme y si seguiría allí o no. Por la mañana me levante temprano, no creía que ya fuera a faltar apenas una hora para poner cara a “ella”, la culpable de no haber pegado ojo en toda la noche.Rapidamente me asee y vestí para llegar lo antes posible a su encuentro.Era consciente de que no me esperaba y me aterrorizaba la idea de no ser bien recibida. Salí de casa y me dirigí al coche, no sin antes pensar en calmarme antes de tomar la carretera, pero me fue imposible conseguirlo. Ya de camino pensé incluso en dar la vuelta porque igual no seria de mi agrado ese encuentro tan esperado; seguí adelante como si mi cabeza se hubiera quedado en la cama aun pensando e imaginándole camino se había hecho interminable , pero al fin llegue. Ahí estaba, sentada en el coche, sin ni siquiera atreverme a abrir la puerta, parecía estar congelada. De repente vi que ella se aproximaba a la verja, no dejaba de me, sus ojos habían sido clavados en los míos, pero yo aun seguía inmóvil. Atravesó la verja dejando deslizar su delgado cuerpo por el angosto hueco que separaba la verja del suelo. Se aproximo rápidamente a la puerta del coche, y entonces fue cuando yo reaccione y por fin abrí la puerta, y sin bajarme del coche nos fundimos en un calido y esperado abrazo que me revelo que seria el primero para ella. Lo que mas me sorprendió fue lo confiada que se mostró, parecía haber estado esperándome toda su corta vida. No pude evitar emocionarme al saber que acababa de conocer a quien pasaría conmigo el resto de su vida. Ese fue el día que conocí a Niebla , mi perrita pointer.